Las ventanas y la fachada son las principales vías de entrada de calor en verano y de pérdida en invierno. Te contamos las opciones más habituales.

Ventanas con rotura de puente térmico

Los marcos de aluminio o PVC con rotura de puente térmico, combinados con doble acristalamiento, reducen mucho la transmisión de calor respecto a ventanas antiguas.

SATE (sistema de aislamiento térmico exterior)

Consiste en añadir una capa aislante por fuera de la fachada. Es una de las mejoras más efectivas, aunque también de las más completas y con mayor inversión.

Aislamiento por el interior

Cuando no es viable actuar en la fachada exterior (comunidades de vecinos, por ejemplo), se puede aislar por dentro de cada vivienda con paneles o trasdosados.

¿Por dónde empezar?

Si el presupuesto es limitado, cambiar primero las ventanas suele dar el mejor resultado inmediato en confort, antes de abordar la fachada completa.

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